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Origen de nuestra organización
Estas demandas poco a poco se convierten en lo que ahora es Nuestras Hijas de Regreso a Casa, pues al agregarse más familias al movimiento de lucha, hubo que hacer gestión que respondiera a las necesidades de justicia jurídica. La labor ha sido seria y responsable; nuestro trabajo ha llevado el asunto de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez al plano nacional e internacional, no únicamente en cuanto a difusión de estos horrendos y dolorosos hechos, sino en la búsqueda de soluciones, que al agotar las instancias mexicanas de justicia, en alianza con otras organizaciones llevamos peticiones de denuncia fuera del país, con la intención de que los casos sean esclarecidos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y que termine esta terrible matanza de mujeres, así como la impunidad de que están rodeados los crímenes. Las fundadoras de esta organización son Marisela Ortiz (maestra de Lilia Alejandra) y Norma Andrade (madre de Lilia Alejandra), a través de una serie de protestas y denuncia pública, que tuvieron eco en la sociedad mas no en las autoridades y el gobierno, sin embargo, nuestras voces y lamentos atraen a más familias que se acercan a solicitar apoyo ya que las autoridades no buscan a sus hijas, quienes simultáneamente a la desaparición y asesinato de Lilia Alejandra, son secuestradas por desconocidos en la ciudad de Chihuahua (marzo de 2001). Una vez integrado el grupo por familias, teníamos que ir mas allá de la sola denuncia, y decidimos iniciar gestiones ante instancias de todo tipo por tratar de llegar a la verdad y la justicia que hasta ahora han sido inaccesibles. La misión de Nuestras Hijas de Regreso a Casa es por encontrar la justicia tanto jurídica como social. Es decir, hacer que las autoridades y los diferentes niveles de gobierno asuman la responsabilidad en esta problemática que es grave y dolorosa, y lesiona no sólo a nuestras familias sino a la sociedad entera. Las familias que participamos en este movimiento hemos convertido en fuerza nuestro dolor, después enfrentarnos, además del brutal asesinato de nuestras hijas, a la ineptitud, la intransigencia, al encubrimiento, a la corrupción, a la más indiferente actitud de funcionarios y autoridades. Nos resulta complicado expresar con palabras el dolor desgarrador de saber asesinadas en tales circunstancias a nuestras jóvenes hijas, es un inmenso sufrimiento que no se extingue, así como las lágrimas que no podemos evitar cada vez que pensamos en ellas o miramos las cosas que dejaron y sus fotos. Nos angustia y crece nuestro suplicio al imaginar cómo pudieron ser los últimos momentos de nuestras hijas asesinadas a base de torturas. Es así como iniciamos nuestra organización: volcando esta indignación, este dolor y coraje en una fuerza que nos ha permitido soportar todo el aparato de la burocracia, y poder enfrentar a las dependencias corruptas e ineficaces, funcionarios cómplices y a la impunidad del poder político y económico, buscando además de la justicia que no hemos logrado, disminuir las causas de tantas muertes absurdas como las de nuestras hijas. PresentaciónNuestras Hijas de Regreso a Casa, A.C., es una asociación civil de familiares y amistades de mujeres que han sido asesinadas y/o desaparecidas en Ciudad Juárez, Chihuahua, México, desde hace una década. Esta organización nació en febrero del 2001, a raíz de la desatención a las demandas de justicia judicial, la inacción gubernamental, la violación a derechos humanos y la recurrente desatención a víctimas. AntecedentesLa situación del feminicidio en Ciudad Juárez nos ha colocado a las familias de las víctimas en franca vulnerabilidad, ya que somos familias empobrecidas, lo que nos implica serias dificultades enfrentar la vida cotidiana. Aunado a esto, la tragedia de perder a nuestras hijas nos ha cambiado la vida. Nuestra salud emocional está seriamente dañada, la propia búsqueda del esclarecimiento del crimen y la demanda por la justicia ha implicado hacer una serie de trámites y gestiones, que nos han acarreado un fuerte desgaste emocional. En este proceso hemos ido perdiendo los pocos recursos económicos y patrimonios, así como las condiciones de salud, que se han deteriorado y han impactado al núcleo familiar de tal manera que existen severos daños emocionales y físicos ante una situación que no comprendemos. Dado que esta problemática tiene ya 10 años en la Ciudad y aún no se tiene evidencia de acciones eficientes frente a nuestras demandas, no se han creado los apoyos institucionales pertinentes. Consideramos que esta Ciudad y sus Instituciones, así como el propio país, tienen una gran deuda social con nuestras familias a quienes se ha saqueado, difamado y sea han violado nuestros derechos más elementales, como es la transgresión a la vida privada y a la vida familiar, que ha sido fuertemente cuestionada para estigmatizarnos como culpables de lo que nos ha sucedido en un sistema de inseguridad humana y discriminación de las mujeres y las familias como las que constituimos Nuestras Hijas de Regreso a Casa. Las secuelas de esta problemática tienen ya dimensiones que exigen acciones especificas y de atención individual, pero se requiere que además impacten las redes solidarias, ya que han sido un elemento a favor que nos ha brindado soporte. A pesar de eso, nuestra organización busca tener un aporte social en esta localidad fronteriza y porque nunca vuelvan a acontecer casos como los del femicidio serial en Juárez y las desapariciones de jóvenes mujeres. La madres que luchan a través de la organización Nuestras Hijas de Regreso a casa son: Ramona Morales - Directora Vitalicia
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