CUATROCIENTOS
SILENCIOS
Se ha
desnudado sobre mi mejilla
el salado
discurso de una lágrima,
en la
televisión Victoria Salas
y su
desesperada pena, claman.
Muestra la
cicatriz, su hondo suplicio
que hace
llorar la tierra; ella reclama
luz, para
este silencio de diez años
por parte de
un gobierno incompetente.
Portan el
color rosa y negro, duelo
que habita
mas allá del agrio llanto
de estos
versos que duelen como espadas.
¿Cuantas
muertas son muchas, señor Fox?
Hay
Cuatrocientos gritos que palpitan
en la desnuda
voz de Ciudad Juárez.
Allí junto a
la puerta de los sueños
ser mujer es
pecado y es la muerte.
Toño Jerez
–Malanoche-